La isla era pequeña, pero en su centro la vegetación…

…y las construcciones de caña se encaramaban por un centro rocoso, como un edificio cavernícola.
Todo era calma y tranquilidad, pero como suele suceder con todo lo bueno, también la vida en la isla cambió abruptamente: 

el horizonte se deformó y una gigantesca ola desdibujó la línea que dividía el cielo del mar… un tsunami de pesadilla: 360 grados de una gigantesca masa de agua se acercaba por todos lados.

Sigue leyendo

Sueño: Los relámpagos iluminaban la oscuridad del refugio…

Los 3 samuráis llevaban menos de media hora protegiéndose de la intensa lluvia, bajo la superficie de mediana altura que entregaba el depósito de granos. La batalla se ganó, pero con un alto costo de vidas, incluso para el bando triunfador. La sangre cubría a cadáveres y sobrevivientes por igual y era tanta, que la lluvia que caía copiosa desde hacía ya dos horas, no había sido capaz de lavarla por completo.

Sigue leyendo